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Searching Latin Roots

The Latino world has become a huge melting pot. Myriad informations flow about Latino life. They differ, however, between Mexicans, Dominicans, Cubans, and so on. In their struggle to adapt, many Latinos look back into their roots. Some try to keep the language. Students take courses about their countries of origin. One way or another all Latinos keep track of these different journeys into their heritage. 


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Interview with Frieda García

image Una hace lo que tiene que hacer…

¿Por qué en cualquier evento que ocurre en Boston está de por medio el clima? Eso conversaban los entrevistadores de All Latino mientras se desplazaban por el autobús de la ruta 1 que los llevaba desde Cambridge, atravesando el río Charles y entrando al mundo ruidoso de Boston hasta la frontera con el South End. Era un día resplandeciente, de esos que hacen pensar en serio que la primavera existe y que una experiencia turística de lujo puede ocurrir el día menos pensado en una guagua, autobús o bus, como se quiera llamar. La reunión transcurrió en Uptown Espresso, un delicioso café ubicado casi en la esquina de Columbus Av. antes de cruzarse con Massachusetts Av. Un buen indicador de cómo han cambiado las cosas respecto a los hispanos ocurrió minutos antes de que Frieda hiciera su entrada. Conversaban sobre cómo plantear los temas cuando un comensal de la mesa de al lado, al notar que hablaban castellano se atrevió a preguntarles cómo se decía deal with the devil en español.
Llegó Frieda puntualmente. Detrás de la imagen pública de mujer que ha recorrido un vasto camino profesional, que ha estado en casi todas las iniciativas de la comunidad latina en Boston y que se sienta en innumerables juntas directivas, hay una mujer sencilla, cordial y alegre. Comenzó la conversación, no sin que antes los tres se pasearan por detalles que hacen la vida del inmigrante como la nostalgia y el idioma.

A.L. ¿En qué han cambiado las cosas respecto al mundo latino en los EEUU desde la época en que tú empezaste tu lucha por mejorar la vida de la comunidad hispana?
F.G. El 29 de mayo me invitaron a una función y yo fui más que nada porque le iban a dar un premio a dos amigos, pero me pasó algo inesperado: me di cuenta cómo la juventud ha tomado naturalmente posesión de los cambios que hoy día ocurren en los medios de comunicación, cómo se siente como pez en el agua en los nuevos sistemas de comunicación y cómo los pone a su servicio, con entusiasmo y nuevas ideas. Kevin White me recordaba en estos días cómo era la situación cuando los irlandeses recién emigraron a este país. Un ejemplo de lo que digo es El Mundo. Hace poco cuando El Mundo celebró sus 35 años a mi me entrevistaron. En esa época sólo había una estacioncita de radio latina, me imagino que era para la pelota y recuerdo que en esa época ocurría mucho la marea roja y en nuestra comunidad siempre había gente que le gustaba pescar y yo me decía, Dios mío ¿cómo esta gente va a regar la voz?… yo no me daba cuenta de cuál era el medio hasta que “El Mundo” empezó y después salieron otros y otros. Cuando nosotros empezamos era tan poco lo que existía que forzosamente tuvimos que enfocarnos en producir mejores servicios. Esa era también una época de movimientos sociales. Pero si no había las agencias y el método adecuado nuestra gente se iba a quedar atrás. Un ejemplo fue lo que ocurrió en Roxbury durante la época en que crearon los primeros modelos de ayuda a los ghettos urbanos basados en los Model Cities, un concepto de fortalecimiento del casco urbano donde viven las minorías. Eso representó una inyección de dinero federal a ciertas ciudades donde había un número suficiente de afro-americanos. Aquí ocurrió en Roxbury. Fíjense que en esa época se pensaba incorrectamente que la comunidad latina sólo existía en el South End. En 1969 cuando eso está en su apogeo, nosotros nos damos cuenta que los latinos ya estaban ahí pero que los servicios creados no estaban sirviendo sino a un latino o dos, a pesar de haber unos 10,000 hispanos en Roxbury.
De allí surgieron el Roxbury Community Collage y la Alianza Hispana, basada en experiencias anteriores como los Mother’s Welfare Rights que traían doctores y enfermeras los sábados para tratar y diagnosticas a las personas, a las cuales muchas veces se los conseguía desnutridas. Hoy en día las cosas han cambiado bastante. Los servicios son mucho más especializados y el panorama que se le presenta a los jóvenes latinos es mucho más vasto y ellos están tomando posesión de los medios y participando mucho más.

A.L. ¿Cuéntanos Frieda, tú que has pasado por tantos sitios y experiencias, por tantas organizaciones, cuáles han sido los mayores obstáculos que has vivido por ser mujer y latina?
F.G. Interrumpe diciendo: dominicana, dominicana!  Lo primero que tuve que enfrentar en esa época era que se pensaba que latino equivalía a puertorriqueño. Y eso hacía que buena parte de los servicios fueran canalizados a ellos, basados en su experiencia. Hubo cosas muy buenas, como por ejemplo programas para la policía de Boston que incluían clases de español, viajes a Puerto Rico e intercambios con policías de allá. De modo que cuando yo logré conseguir medio millón de dólares para la Alianza Hispana eso significó problemas con los puertorriqueños. Ser mujer es parte de eso porque hasta es momento la suma mas grande que se habia conseguido fue lo que consiguio La Alianza. Les voy a decir una cosa que puede sonar como una barbaridad, pero por ese tiempo había un hombre dominicano que me seguía como a mi sombra y cuando le pregunté por qué lo hacía me dijo que no quería que me pasara nada… Claro había medios mucho más sutiles; la Iglesia Pentecostal, por ejemplo, me buscaba una y otra vez, incluso tratando de convertirme. También incidía el que en esa época los independentistas puertorriqueños estaban mucho más activos. En una ocasión boté del trabajo a una mujer que dio como explicación de su ausencia que había ido a un viaje por sus cosas de la independencia. Como yo no cambié de opinión me organizaron una huelga, con piquete y todo. Bueno, resulta que luego el organizador se avergonzó cuando rompieron materiales y equipo que eran para favorecer a la gente de ahí.
Pero en cuanto a mujer, déjenme decirles que siempre fui la primera mujer en entrar a todas la organizaciones: yo fui la primera mujer en el Executive Directory of United Way , todo first, la primera mujer en la Junta Directiva de La Cruz Roja, así que una opera de poquito a poco para ir las cosas, así como la comunidad iba cambiando….En fin, una hace lo que tiene que hacer

AL.¿Cómo crees tu que ha cambiado la opinión del mainstream americano respecto a los hispanos?FG. Los supuestos Yankees eran los que tenían el poder antes de que llegaran los irlandeses; ellos odiaban a los irlandeses, ponían letreros en los cuales ni perros ni irlandeses podían entrar y en parte era debido a la religión. Después pasó algo similar con los italianos. El ranking hacía excepción con los afroamericanos.  En el caso de los irlandeses, después de hacerse del poder e incluso cambiar la legislatura de Massachusetts, mostraron una mentalidad más abierta a la cultura latina, se la pensaba como una cultura respetable; me imagino que alguna gente había estudiado a Cervantes. Pero también ha ayudado mucho el turismo. En los años 60 era más fácil mudar una familia latina que una afro-americana a Columbia Point o a South Boston. No digo que no iban a tener problemas, pero no era pegarle fuego a las casas o golpearlos como pasaba con los Afroamericanos. Lo que ocurrio en el South End es interesante. Allí la comunidad latina se integro completamente. Cuando yo me mudé al South End en el 70, si yo tomaba un taxi el taxista siempre me preguntaba si yo no tenia miedo a vivir en esta vecindad porque había un bar en cada esquina y en su mayoría eran pensiones. Cuando se hablaba de hispanos había una visión más amplia, y la diversidad de culturas era interesante: la comida el baile. Eso ha ocurrido con los restaurantes latinos, ahí uno ve muchos americanos. Yo me quedé asombrada con el restaurant Merengue, que está totalmente integrado, porque les gusta la comida y la gente que uno ve. Pero la mayoría de los empleos que uno ve en Downtown son Latinos, el grupo que limpia las oficinas. En una época se decía que en Downtown Boston se hablaba español en la noche, pero hoy en día se habla portugués. En la actualidad eso ha cambiado. Yo me fijo cuando alguien me está sirviendo y ocurre que hay muchos latinos en los hoteles, así que se ha mejorado el nivel. Incluso hemos llegado a una Asociación de Latinos profesionales, ¿quién se iba a imaginar?
Otra cosa de la cual enorgullecernos es lo que ha pasado con la pelota. Cuando chiquita yo iba a ver los Yanquis, pero hoy es formidable la cantidad de latinos en grandes ligas. Hoy hay de todo en todas las áreas: modelos, artistas, locutores. Todo el mundo tiene por lo menos un latino como imagen.

AL. Si tuvieras que hacerle tres recomendaciones a la Juventud y a los nuevos líderes, ¿cuáles harías?FG. Primero todos los esfuerzos por mantener el idioma y la cultura. En lo que respecta al idioma, cuando yo tenía 40 años fue que yo empecé a conocer bien mi historia; en mi casa se hablaba español. Muchas veces los teenagers deciden que los padres no deben hablar español. Si quieren que lo hablen en la calle. Afortunadamente eso no me ocurrió a mí. Además, mi abuelo me corregía las cartas que yo enviaba, bueno y en fin y me di cuenta el valor que tenía conocer mi propio idioma para saber quien era yo. Hoy leo español e inglés, mi madre tiene 101 años y medio así que voy cuatro veces al año a República Dominicana a verla y eso me ha ayudado. Segundo, Educación, Educación y más Educación. Hay una escasez de trabajadores preparados, así que hay una oportunidad que no había antes. Cuando vinieron los puertorriqueños sólo había trabajo en fábricas y ese tipo de cosas. Hoy hay bastante trabajo y no hay suficientes profesionales capacitados. Si estamos preparados eso nos va ayudar y a nosotros nos favorecen los números. El otro día en el restaurante Merengue teníamos una reunión y unos jóvenes habían venido a ayudar a alguien en el grupo que se acababa de graduar y estaba postulado para una buena universidad. Eso es lo que se esta viendo. Antes los que venían de fuera estudiaban en buenas universidades, pero ahora los que se han criado aquí también lo están haciendo y entonces tenemos ejemplos como Junot Diaz, el escritor. La tercera se me hace difícil porque creo que esas dos son tan importantes
AL.¿Qué es lo que más te hace falta de RD, qué es lo que mas añoras?
FG. El poder estar en dos sitios al mismo tiempo, mucho tiene que ver con mi madre. Ella está sola y por más que yo cavilo, ella nunca estaría tan contenta aquí como allá, dirigiendo lo más que pueda su casa. Además eso aquí seria carísimo. Yo a veces sueño con tener un pedacito de una playa, eso todos lo queremos.