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Searching Latin Roots

The Latino world has become a huge melting pot. Myriad informations flow about Latino life. They differ, however, between Mexicans, Dominicans, Cubans, and so on. In their struggle to adapt, many Latinos look back into their roots. Some try to keep the language. Students take courses about their countries of origin. One way or another all Latinos keep track of these different journeys into their heritage. 


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Entrevista con Aidee Herman, campeona de la superación de estudiantes hispanos

Entrevista con Aidee Herman, campeona de la superación de estudiantes hispanos y de misiones dentales humanitarias en América Latina

imageLa Dra. Aidee Nieto Herman es ciudadana estadounidense nacida en Venezuela. Dentista y profesora de la Universidad de los Andes, en Venezuela, se vino en 1981. Siempre quiso recuperar esa parte de sí misma que había dejado atrás. Luego de hacer un Máster en Biología Oral y un postgrado en Periodoncia en Boston University, hizo la reválida. Todo eso le abrió puertas porque, como siempre afirma, cuando acá alguien pertenece a una minoría y no tiene educación, no es valorada. Revalidar duró unos cuantos años. “Eso se lo digo constantemente a mis colegas latinos: hay que tener muy claro el camino para que a una la reconozcan”. 

¿Cómo llegaste a Tufts University?

Haberme graduado en BU y haber dado clases durante un tiempo en Harvard University me ayudó. Pero fue en Tufts, donde hay una larga tradición en materia dental, donde conseguí mi espacio. Acá gané un concurso de credenciales y tengo 19 años dando clases. Una de las bendiciones que tuve es que el decano, el Prof. Norris, quien pertenece a una minoría, me llamó para que me ocupara del Comité de Oportunidad e Igualdad Educacional. 

¿Cuándo comenzaste las labores de mentoría y las campañas humanitarias?

Cuando en 1996 me eligieron presidenta nacional de los dentistas hispanos, recibí una llamada de la sede en Chicago, pidiéndome realizar una investigación sobre la crisis de la salud dental en los EEUU. Los más afectados somos los hispanos, luego los African-Americans y los Native-Americans, por distintos factores (educacionales, socio-económicos, la falta de acceso a los servicios, las barreras del lenguaje, etc). Ese estudio fue publicado por la Massachusetts Journal Dental Society. Allí surgió mi interés por la intervención temprana en la escuela primaria y media para evitar la deserción. Pero como yo amo tanto mi carrera, el camino que busqué fue orientar a los estudiantes hispanos hacia la profesión dental o para-dental (higienistas, etc). Como la carrera es tan costosa me propuse conseguir becas y realizar campañas de recolección de fondos para los estudiantes con compañías como Colgate y Procter & Gamble. También tuve ocasión de palpar directamente el problema como parte de mis viajes como presidenta de la Asociación Dental Hispana. 

¿Qué han hecho para aumentar el reclutamiento de minorías?

Cuando el decano me nombró en esa posición yo le pedí que también me nombrara en el Comité de Admisiones porque es importante que doctores hispanos participen desde la admisión. Eso ha hecho que Tufts sea una de las 10 universidades con mayor número de estudiantes hispanos a nivel nacional. El año pasado presenté en Florida un afiche que hace referencia al Liderazgo y la Mentoría (Leadership and Mentorship: Make a Difference in the Dental Field). Se necesitan más líderes y mentores para los hispanos en cualquier profesión.

¿A dónde fueron para reclutar estudiantes hispanos?

Yo he adelantado dos programas de alto impacto. Uno es un programa de mentoría llamado Promoting Dentistry as a Career for Minorities. Ese programa le llega a 8 escuelas primarias públicas en Boston. La campaña la hacemos durante la Semana de la Salud Dental en el mes de febrero. Profesores y estudiantes de pregrado latinos asisten a las escuelas para garantizar la cadena de mentoría, según la cual “una mano ayuda a la otra”. Aprovechamos la campaña de la salud dental para promover la profesión, las carreras técnicas relacionadas y la educación en general. En estos diez años y pico le hemos llegado a unos 10,000 estudiantes. Luego de la feria de la salud, la escuela envía a los mejores, un grupo de unos 30 estudiantes, para un tour guiado por los propios estudiantes de acá y participan en un taller que muestra las prácticas de pre-clínica. También les pido un ensayo sobre lo que más les impactó. Allí detectamos dificultades de expresión y otros problemas de aprendizaje y su motivación. Después de este primer programa de mentoría, creé otro a nivel de pregrado de la universidad, el Tufts Intern College Program, en el cual grupos de estudiantes vienen durante 14 semanas al año, a trabajar a la escuela de Odontología. Rotan por todos las especialidades, escriben un trabajo, hacen trabajo comunitario y participan en ferias de la salud. También tengo un programa de mentoría conjuntamente con la Escuela de Medicina que le paga a jóvenes de bachillerato $1,200 por 7 semanas mientras en la escuela de Medicina hacen estudios relacionados con odontología. Todos esos programas los he ideado para motivar a los estudiantes a seguir la carrera de dentista.

imageCuéntanos Aidee, sobre los programas humanitarios que has creado...

Hasta el momento he realizado 8 misiones humanitarias, 4 en Ecuador, 3 en El Salvador y una en Haití con un promedio de 14 estudiantes y 4 doctores dentistas. El país garantiza la seguridad, el hospedaje y la alimentación de los participantes y nosotros proporcionamos el material dental y el personal. Tras ir 4 veces a Ecuador, el consulado de ese país me nominó para el Board de la New England Ecuatorian Society. Hemos conseguido donaciones, como la más reciente de $30,000 en equipo dental para el nuevo hospital de Tierra Nueva en ese país. En El Salvador hemos contado con la colaboración de la Universidad privada Evangélica. En la actualidad tengo un programa de investigación internacional denominado “International Fluoridization Program for the Communities of El Salvador” para incorporar el fluor al agua para reducir las caries dentales. Ese programa lo presenté en el 2007 en la International Global Health Conference, en Stanford, California. Estuve en Haití el año pasado gracias a la directora de Salud Pública de Haití, quien fue lideresa comunitaria en Boston y con quien pude organizar la misión. Allí vimos 779 pacientes. La situación en ese país da mucha tristeza. La pobreza es frustrante, chocante e inhumana. No hay infraestructura para agua potable, poca electricidad, abundan el cólera y el SIDA. Mi meta es crear una unidad dental que preste servicio odontológico. En Perú estuvimos en un orfanato bellísimo donde apenas tratamos 261 niños porque sólo hay una silla dental.

¿Cuál es tu sueño para los próximos 10 años?

Fortalecer a nivel internacional una ONG que registré con el nombre de HIM (Hispanic International Mission). Se lo dediqué a Dios (Him). Yo quiero que ese sea un grupo poderoso en América Latina y en otras partes del mundo. En eso estoy ahora. Voy a buscar dentistas de los distintos países. Mi meta es que en cada sitio que visitemos podamos donar unas 2 sillas dentales. En la actualidad tengo países en lista de espera para ser visitados. Sólo tengo el dolor de no haber podido ir en una misión de ese tipo a mi país natal, Venezuela.