Cuando lo hermoso no está en la capital… descubra lo mágico que puede ser el turismo lejos de lo cosmopolita y moderno, déjese llevar por el encanto de lo sencillo y lo cotidiano. Atrévase a salirse de la autopista y entrar en el verdadero corazón de cada país conociendo su interior.
Pueblos Mágicos, México
La gran riqueza cultural e histórica de México tiene -y ha tenido desde siempre- un gran secreto. Al lado de sus grandes construcciones, de sus ciudades milenarias convertidas en icono de la fuerza de su pasado; junto a las grandes urbes modernas que se multiplican por toda su geografía y concentran una gran parte de la riqueza y el empuje productivo, se encuentran delicados triunfos de la tradición y del encanto ancestral Comala , Cuetzalán, Dolores Hidalgo, Huasca de Ocampo, Izamal, Mexcaltitán, Parras, Pátzcuaro, Real de Catorce, Real del Monte, San Cristóbal de las Casas, San Miguel de Allende, Tapalpa, Taxco, Tepotzotlán, Tepoztlán y Tequila: los Pueblos Mágicos, pequeños poblados o pequeñas ciudades que atesoran ávidamente la otra riqueza, la de las dulces miradas, la del color exaltado, la de la pasión por lo cotidiano, la de olores y sabores capaces de sublimar el espíritu, la de la tradición enriquecida por la vida de quienes llegan a sus calles empedradas o a sus tejas oscurecidas por el tiempo.





