Mario, Cuéntanos un poco sobre tu vida, ¿cuándo y cómo llegaste a Massachusetts?
Yo salí en balsa desde La Habana, con 2 personas más. Una persona aguantaba el mástil, otra remaba y yo que nadaba atrás. Perdimos el rumbo y llegamos hasta Massachusetts, más de 1,500 millas. Fíjate que como venía nadando atrás de la balsa perdí el pelo. Llegué hasta Mystic River, cerca de aquí. Ahí me estaba esperando Clint Eastwood, quien me dijo, con un fuerte acento gringo, “Carramba Lenguaviva, qué bueno tenerte por aquí, quiero que te vengas conmigo a Holywood para mi próxima película”. Yo me quedé mirándolo fijamente a los ojos como diez minutos, como en la escena final de un Western y al cabo le dije: “Gracias Clint, lamento no poder ir contigo a Holywood, pero mi lugar está aquí en Somerville. Y señalando la silueta de Somerville High le dije: estos estudiantes me necesitan…” Y desde entonces estoy aquí.
Eso es lo que le cuento a mis estudiantes. La realidad es menos dramática. Vine normalmente, de Cuba para acá, con una escalita de 2 días en Miami. Yo era profesor de inglés en Cuba. Tenía esa ventaja y además hice amistad con personas de acá que enseñaban en el Instituto donde yo daba clases en La Habana. De modo que cuando me tocó venir como refugiado político me dije, en Miami hay muchos cubanos y aquí, aunque hace frío, tengo más posibilidades. Desde hace 14 años que estoy acá.
¿Y a Somerville cómo llegaste?
Uno de los amigos que me animó a venirme vivía en Somerville. Cuando llegamos mi ex-esposa, mi hijo y yo y fuimos a matricular a nuestro hijo en las escuelas de Somerville, yo hice la pregunta clásica: “¿Uds. No tendrán una plaza aquí?” Y me respondieron: “casualmente háblate con la persona de recursos humanos porque necesitamos maestros bilingües.” Y ahí mismo nos contrataron, una situación bastante atípica, como verán.
¿Qué te llevó al humorismo, porque el humorismo es algo con lo que se nace?
Aunque a mi papá le encantaba hacer chistes, yo lo descubrí un poco viejo. Frisando los 30 siempre hacía sketches en la escuela y me dio por escribir. Primero unas poesías horrendas, pero un día me puse a leer un semanario que había en Cuba llamado DDT y le dije a un amigo: chico, yo creo que puedo escribir tan bien como la gente que escribe aquí. Y entonces mi amigo me dijo ¿por qué no lo intentas? Escribí un par de cuentos con una máquina vieja que tenía, mi amigo los llevó a la redacción y el editor dijo, vamos a publicarlos. Entonces fundé un grupo humorístico, Lenguaviva, que es mi nombre artístico y ahí empezamos a actuar y yo a componer canciones y otros géneros. Alguien me dijo una vez que los humoristas no empiezan temprano porque para el tipo de humor que nosotros hacemos (sátira, análisis, reflexión) hay que vivir primero. Por eso tú ves una fila de viejucos por ahí, haciendo humor. Una vez, en el año 1983 ví al grupo argentino Les Luthiers en La Habana y eso fue una revelación. También hubo en Cuba, entre los años 85 y 90, una relativa apertura más o menos en la época de la Perestroika. En medio de eso se gestó un movimiento humorístico importante en las universidades. En DDT una vez escribí más de lo que debía y me dijeron… hasta aquí llegaste. Luego el instituto donde yo trabajaba cerró y la suma de todo eso me decidió a salir. Un día fui a la Oficina de Intereses de los EEUU, aceptaron el caso y me dieron la visa. También influyó que yo era profesor universitario de inglés.
(Mario, con voz engolada: En este momento hacemos un paréntesis para degustar el café…)
¿Mario, por qué los latinoamericanos de todo hacen un chiste?
Los latinos somos muy chauvinistas –y a lo mejor es así en otros países. Yo he estado en Europa y viví un año en Hong Kong pero todavía no llego a entender el humor chino. Como todos los países tenemos una cultura bastante similar, tenemos estas raíces hispanas y estamos aquejados por los mismos males, entonces le sacamos laca a estas cosas. Es una manera de reírnos de la desgracia. Las desgracias son múltiples: políticas, etc. Es bastante usual en otros países pero nosotros somos muy propensos al choteo y a la burla, en fin, no sé, esa es la pregunta de los 64 mil pesos.
¿Qué diferencia observas entre el humorismo latinoamericano y el americano?
A nivel teatral hay mucho énfasis en el stand up comedy y menos grupos humorísticos que puedan hacer un show de hora y media o dos horas de espectáculo. Hay en D.C. un grupo muy importante llamado Capitol Steps que hace parodias de canciones, naturalmente dedicadas a cosas políticas porque están en Washington. Eso en Estados Unidos no es muy usual. Hay gente que hace canciones de sátira, Seinfeld, Raymond, hay cosas buenas y cosas malas, este es un país muy grande.
Es el caso de López, el comediante mexicano, tú lo ves y es el propio mexicano pero haciendo chistes de tipo americano…
Claro, porque sino no puede vender. Pero fíjate, en la publicación El Bus de Lenguaviva que yo llevo acá, a pesar de ser una publicación latina en EEUU, yo recibo más colaboraciones de gente del exterior y de latinos, que de comediantes americanos. Por casualidad la semana pasada publiqué algo de una persona que vive en California y hasta la fecha le he publicado más de 100 dibujos. Debe ser de ascendencia vietnamita, por el nombre. Pareciera ser que la cultura americana es muy local, como lo que uno ve en el Globe. Existe una asociación de cartoonists y todo, pero mi impresión es que ellos no dibujan sino tienen un incentivo económico para hacerlo. En cambio, yo publico trabajos de todas partes del mundo sin cobrar un centavo.
¿Y notas diferencias en el humor entre distintas zonas de América Latina?
A pesar de las coincidencias y de las cosas que nos unen, hay distintos niveles de nivel cultural. A veces consigues países donde es difícil encontrar un movimiento humorístico desarrollado. No me las quiero dar de qué se yo pero el humorismo es una experiencia intelectual, tú tienes que tener un determinado nivel de cultura para poder expresar, no sólo para hacer reir sino para dar en las llagas de la sociedad.
…Y muchos de esos movimientos tienen que ver con la situación política en un momento determinado …
¡Claro!
Por lo menos en Venezuela se ha desarrollado mucho el humor a raíz del Sr. Chávez… Es una forma de expresarse la gente…
Por ahora tengo sólo a dos caricaturistas venezolanos… el otro día me enviaron un dibujo de un caricaturista venezolano a raíz de las elecciones en Chile y mi conclusión fue: este tiene que ser chapista, porque hablaba de la vuelta de Pinochet, etc. Yo respondí que no lo podía publicar en el Bus porque para eso están los chilenos. Por cierto que una versión del festival es no sólo caricatura sino el texto humorístico.
En una conferencia en NY uno de nosotros vio un espectáculo de stand up muy bueno…
Sï, en Nueva York hay un movimiento mucho más fuerte que el que existe acá en Boston. Pero una vez un muchacho de NY presentó en Lawrence un espectáculo sobre la pesadilla americana estupendo. En México también hay un movimiento muy importante. Claro, México es un país muy grande. Sé que hay humoristas del género nuestro en Chile, México, Venezuela…
¿Y no has pensado en presentarte?
El problema es que esto no es cabaret, es un humor de sátira, para sentarse y analizar y reirse. No existe un ambiente muy fuerte para eso ni audiencia muy grande. En eventos sí lo he hecho, con una guitarra y un micrófono. Es un humor teatral. Pero además es lo más fácil del mundo porque ya sabes lo que vas a decir, sumas a varios y ya está.
Pasemos ahora a esos planes que tienes. Explícanos un poco de qué se trata.
Aquí les dejo las convocatorias. El festival tiene tres partes: la idea es hacer un concurso de dibujos humorísticos, un concurso de textos humorísticos y una noche de humor escénico. Ahora, desgraciadamente mucho de lo que presentan los canales hispanos es ese humor directo, vulgar, hecho esencialmente de chistes de doble sentido. Yo me quiero distanciar de eso, hacer humor internacional, hacer cosas como el Bus. Acá en nuestro ambiente latino no existe ese tipo de refinamiento, digámoslo así. Yo quiero reducirlo a lo esencial: jurados que participan a su vez como concursantes o como parte del espectáculo. Nosotros vamos a hacer la invitación muy pronto y todavía no sabemos dónde va a tener lugar.
¿La participación es por invitación?
No, no, nada de eso. Los concursos están abiertos a todo el mundo y se van a anunciar online por Twitter ( @lenguaviva ) y Facebook (Mario Barros Lenguaviva). Mi problema es saber a quién invito a participar. De modo que están todos invitados al evento. Pueden chequear mi website para mayor información.







